Y así, de forma entretenida y fugaz, ha transcurrido un año desde que empezó este blog. Y como bien señala la lápida conmemorativa, ahora toca “tancar la paradeta”: esta es la última página del Diario Ilustrado.

Muchos acontecimientos se han vivido este año. Volver a ellos es inútil, su recuerdo perdurará en la memoria hasta que el presente los sepulte, pero pervivirán en el ciberespacio, hasta que el servidor quiera.

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No termino el Diario Ilustrado porque ya no tenga nada que decir, au contraire. Lo termino porque no haya nada más atroz que algo sin fin. Y porque todo pingüino debe saber irse…

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El Ilustre Ilustrado se va agradeciendo a la gente que ha dedicado parte de su tiempo a leerlo: a los que han llegado buscando porno, a los que han encontrado algo de interés aquí y en especial, a los que han vuelto; a los lectores habituales; a las que me siguieron –miga tras miga- desde otros mundos. Y en especial, a la gente PRO y los Aurores.

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Y esto es todo. A ver qué me deparará el mañana😀

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Aviso a navegantes: si has llegado aquí desde algún link perdido, no esperes que esto se actualice. Todo lo que contiene el Diario está en el Diario y libre eres de curiosear entre sus páginas, pero el autor no añadirá nada más.