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Quizás aprovechando que se ha estrenado Bruno, la última gamberrada del cómico Sacha Baron Cohen, Tv3 emitió el pasado viernes su mayor éxito: Borat

A Sacha Baron Cohen lo había visto en su show de Ali G, una serie de entrevistas protagonizadas por este peculiar cómico, enfundado en su personaje de Ali G.

Ali_G

Sacha Baron Cohen como el rapero Ali G

Aunque el personaje sea diferente, su estilo es el mismo: humor de brocha gorda, vulgar y algo escatológico. Pero hay en todos sus trabajos, y en especial en Borat, un trasfondo belicoroso, una risotada en la cara, que pone de manifiesto la absurdidad del comportamiento humano.

Borat_kajhastanSacha Baron Cohen como Borat

Sinopsis: Borat es un reportero del Kazajistán que viaja a Estados Unidos a realizar un documental acerca de la cultura “americana”. El choque cultural es brutal y la película lo busca, lo exagera y lo lleva al esperpento (Borat hace su colada en un lago del Central Park, defeca en un jardín de un edificio de Donald Trump o se masturba ante los maniquís en ropa interior de unos grandes almacenes). Se enamora de la “vigilante” Pamela Anderson, y decide viajar de NY a Holywood para casarse con ella (lo que Kazajistán consiste en meterla en un saco y llevársela a la fuerza).

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Borat va más allá en lo “políticamente incorrecto” (machista, antisemita,…) que otras muchas películas de “humor vulgar – escatológico” pero a diferencia de esas “comedias gamberras”, ésta tiene un fondo de crítica social combativa. Me explicaré:
Aunque sean todos actores y situaciones prefabricadas, es INEGABLE que algunas situaciones han sido testadas en la vida real: las reacciones de los religiosos, el vendedor de coches, el grupo feminista, el público del rodeo, el dueño de la armería, son reacciones sacadas de la realidad (las feministas se largan al escuchar sus burradas; los del rodeo aplauden cuando Borat anima a Bush a destrozar Irak y a matar terroristas; o los vendedores, interesados en vender, no reaccionan ante frases como “yo quiero un arma para disparar a los judíos” o “¿a qué velocidad debo ir con este coche para acabar con un gitano si lo atropello?”).

Borat-rodeoBush debe beberse las sangre de todos los hombres, mujeres y niños de Irak (y algunos, ¡aplauden!)

Es evidente que usando una brocha tan gorda para el humor, no es difícil acertar en alguna pincelada. Pero esta película no es apta para meapilas y mojigatas, pues hay muchos grumos groseros, como la coreografía desnuda y homosexual de la lucha de Borat con su productor.

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