Hoy, que el mundo futbolero se paraliza con la final de la Xampinyó Lig (Manchester United – FC Barcelona), quisiera hablaros de un par de “noticias rompedoras” acerca del fútbol femenino (que también existe).

.

La primera es el caso de la catalana Noemí Rubio, jugadora del RCD Espanyol. Hace unos días Noemí se fue a ver la final de la Copa del Rey (masculina) entre el Barça y el Athletic (Recordemos quien ganó). Y como Noemí es del Barça, se atavió con los colores de su equipo.

NoemiRubio_ViscaElBarça

¡Visca el Barça!

Al volver, toda contenta por el resultado de su equipo, colgó la foto en su Facebook. (Ah, el Facebook…). La directiva del RCD Espanyol la ha apartado del equipo.

Según declararon, no la apartan porque sea del Barça (pues eso ya lo sabían), ni por colgar una foto suya en su Facebook (¿acaso no puede?) sino por… ¿por qué? A mí no me ha quedado claro. Link a la noticia

.

.

El segundo caso es el de la alemana Eva Roob, jugadora del Nürmberg de segunda división. Eva decidió colgar las botas porque la práctica del fútbol, aunque divertida, le robaba mucho tiempo y se le hacia imposible compatibilizarlo con sus estudios y su profesión.

EvaRoob

Eva Roob, agachada, segunda por la izquierda

¿Y a qué se dedicaba Eva? Pues era, ES, actriz porno. Con el nombre artístico de Samira Summer es todo un fenómeno en su país, y gracias a Internet, en medio mundo.

.

.

Estos dos casos no tienen apenas nada que ver, pero ofrecen el contraste del fútbol femenino:
Eva Roob, como futbolista, sólo la conocían en su casa; ahora es una “pornostar”. A las jugadoras de fútbol les es imposible vivir del fútbol y deben tener otras ocupaciones (la mayoría, ocupaciones menos viscosas que ser actriz porno).
Y pese a que las jugadoras casi juegan por “amor al arte”, a Noemí Rubio, se le aplica ese código no escrito de los profesionales (masculinos) de este deporte, que dice que un jugador del equipo Tal no puede publicitar que siente los colores del equipo Qual.

.

.