Mantengo una sonrisa, una voluntad de hacer sonreír a las que me importan (a ellas), y un falso equilibrio sensato.

La vida sigue, la función debe continuar…

Estrecho manos y agradezco, hipócritamente, acciones que no debería hacer falta agradecer. Destellos de humanidad que, parece, hay que alabar sino quieres correr el peligro de ser llamado bicho raro.

monstruo_interiorA veces me creo realmente que soy como quiero aparentar que soy.
Otras sé que soy el monstruo que habita en el silencio de mi interior.

Por dentro sólo oigo el aullido del viento helado, ese ojo del huracán, silencioso y frío, que va antes y después de una tormenta. Puede que la única tormenta, u otra de nueva; son tantas que ya he perdido la cuenta.

El pensamiento, siempre libre y siempre políticamente incorrecto, chirría ante estas falsedades. Y alrededor, palabras, palabras, y palabras. Las palabras, para mí, ya no pueden significar nada.